martes, 26 de julio de 2011

26 de julio



Tal día como hoy, pero en 1954, nacía mi madre. Su signo zodiacal era Leo, por tanto. En los últimos años, a partir de mi trasladado a Madrid (y también antes de irme), nuestra conversación al llamarla por teléfono para decirle “Felicidades” en este día se desarrollaba más o menos de este modo (y con variantes):
-Felicidades.
-Gracias, hijo. Ah, y muchas gracias por lo otro, corazón.
-Eh… ¿El qué?
-Los regalos.
-Ah… sí… claro… De nada. ¿Te gustaron?
-Mucho. ¿Sabes lo que son?
-Eh… no.
(Risas de ella).
Esta conversación era de coña y llevaba implícita una comedia, una farsa. Yo nunca sabía lo que mi hermana le iba a comprar de regalo (en mi nombre y en el de mis hermanos), ni solía recordar que mi hermana jamás se olvidaba de comprarle detalles (entre ellos, una rosa roja). Y mi madre sabía de sobra que yo no sabía cuáles eran esos regalos. Los dos fingíamos y era muy divertido. De esos obsequios, el más importante de todos siempre era la rosa roja, y yo lo olvidaba cada año. Os aseguro que no volverá a olvidárseme. Aunque ahora sea tarde. Y os aseguro que mi hermana, hoy, también comprará una rosa roja y, llueva o truene, irá a pie hasta el cementerio de San Atilano de Zamora, para depositar sobre su lápida ese regalo de cumpleaños. En nombre de sus tres hijos. Como siempre.  

jueves, 21 de julio de 2011

Besos


Me gusta mucho esta foto, en la que dos niñas (hijas de una amiga suya) la condecoran con sus besos. A mi madre se la ve muy feliz con el gesto de ternura de esas dos niñas.

domingo, 17 de julio de 2011

Milán


No puedo actualizar este blog con tanta frecuencia como me gustaría. Hoy os traigo imagen de mi madre en Milán y una cita de E. M. Cioran, encontrada en sus Cuadernos 1957 – 1972, y escrita poco después del fallecimiento de su madre:

Todo lo bueno o malo que tengo, todo lo que soy, se lo debo a mi madre. Heredé sus males, su melancolía, sus contradicciones, todo. Físicamente, me parezco a ella punto por punto. Todo lo que ella era se agravó y exasperó en mí. Soy su éxito y su fracaso.