lunes, 5 de septiembre de 2011

Los piratas de Astérix


Hace unos días, haciendo zapping, encontramos en un canal una de las películas basadas en los tebeos de Astérix y Obélix (me refiero a las películas de dibujos, no a las de Depardieu). Creo que era la de Astérix y Cleopatra. La dejamos un rato para observar si el niño se fijaba o no en los colores y en los sonidos. “A mi madre le gustaba mucho Astérix”, le dije a M. Pero, sobre todo, la evoqué en la escena en la que aparecen los piratas. A mi madre le apasionaban esos piratas: torpes, mezquinos, desafortunados y con corazones de oro. Se reía mucho con el vigía negro y con las desventuras de todos ellos, cuyo barco siempre acaba naufragando. En el fondo, puede que aquella sintonía fuera debida a que solía estar del lado de los perdedores; o, al menos, solía empatizar con ellos. Recordar estos cómics me hace rememorar la risa de mi madre; y no era fácil hacerla reír. Si os fijáis, la viñeta que he elegido es un homenaje al cuadro “La balsa de la medusa”, de Gericault; una manera de unir dos de las pasiones de mi madre: los galos de tebeo y la pintura.  

martes, 30 de agosto de 2011

En la feria


Hace casi dos semanas que no actualizo este blog: las hemos pasado en Zamora y allí no tengo escáner ni todos mis archivos. Los primeros días han sido muy duros: el primer verano sin mi madre… a ella le encantaban los paseos por el casco viejo con buen tiempo, irse de tapas por la mañana o pasear a la orilla del río; y es la primera vez que llego a mi tierra con un hijo bajo el brazo y ella no está para verlo. Pero quedan algunas alegrías: allí he contactado con casi toda mi familia (tanto materna como paterna), a ella la hemos recordado continuamente en las conversaciones y a todo el mundo le ha parecido adorable el niño. Una de mis parientes, además, me regaló esta foto. Que yo nunca había visto. Y en la que podemos ver, de izquierda a derecha, a un antiguo amigo de juventud, a mi padre, a mí madre y a la prima de mi padre. Entre mis padres, subido a hombros, estoy yo: con un año y cuatro meses de edad, ya que la fecha consta al dorso. Me ha hecho mucha ilusión recibir esta foto, son pocas las imágenes que tengo junto a mis padres a esa edad.