miércoles, 19 de diciembre de 2018

8 años



Hoy es 19 de diciembre, lo que significa que hace ya 8 años que mi madre murió. He revisado las últimas entradas del blog para comprobar que apenas he subido un par de posts desde hace justo un año. Seguramente con el tiempo dinamice más este blog. De momento no hay tiempo (2 hijos, libros en proyecto, colaboraciones, lecturas, idas y vueltas al colegio...), pero tampoco ánimos: lo resumiré diciendo que en 2018 han fallecido muchas personas a las que conocí (mi abuela, un antiguo colega de instituto, un amigo de siempre y su familia, una mujer que durante un tiempo fue para mí una especie de suegra/madre, un actor para el que escribí un monólogo teatral, padres y madres de amigos y de amigas, conocidos...), de tal manera que es uno de los peores años que recuerdo. Esperemos que 2019 sea menos agresivo.  

miércoles, 21 de marzo de 2018

4 de marzo de 2018


Ese día nació mi segundo hijo, Martín. Desde entonces he estado ocupado en mil historias, casi todas relacionadas con la paternidad (hospital, colegio, pediatría, recados...). Por eso, hasta ahora, no lo había puesto en este blog. Entramos de nuevo en ese mundo de pañales, llantos y biberones: será una etapa agotadora pero, sin duda, muy gratificante.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Olga Miranda Barrueco (5 de febrero de 2018)


Mi abuela murió el lunes. 
En la imagen, me sostiene en brazos; al lado, mi tía Rosa.
Así quiero recordarla aquí.

miércoles, 26 de julio de 2017

Felicidades, Ana / Adiós, Elizabeth


Hoy es su cumpleaños. Arriba, mi madre en los días que pasó en Alemania junto a varios de mis tíos/as y de mis primos/as: se ve que estuvo feliz. Abajo, junto a mi tía Elizabeth, que murió hace sólo unos días: exactamente, el 29 de junio de 2017; es la única foto más o menos actual (de las que yo tengo) en la que salgan juntas, pese a que está borrosa; un recuerdo también para ella.


lunes, 19 de diciembre de 2016

19 de diciembre de 2016


Se cumplen hoy 6 años de la muerte de mi madre. 2016 ha sido extraño porque fallecieron 3 estrellas de la música que ella tenía en un pedestal. Podría afirmar que, de los que estaban vivos en los últimos años, eran sus favoritos (junto a Slash, Lou Reed, Mick Jagger y Keith Richards). Prince, David Bowie y Leonard Cohen cumplían todos los requisitos: le gustaban como hombres, le gustaban como tipos raros y elegantes, le apasionaban las canciones de los 3. Purple Rain, I'm Your Man y The Rise and Fall of Ziggy Stardust fueron 3 de los discos (¡en vinilo!) que más me hizo pinchar en el bar que tuvimos, Pasarela. De estas desapariciones de 2016, creo que la que más me afectó emocionalmente fue la de Bowie porque sus canciones me llegan más que las de Prince, y lo de Cohen más o menos lo esperaba porque ya iba sonando por ahí que estaba enfermo y le quedaba poco. ¿Cuál de estas pérdidas le hubieran afectado más a mi madre, si las hubiera vivido? Supongo que la de Prince, que era el más joven (murió con 57 años, y mi madre lo hizo con 56). Estaba previsto que, en 2016, también se publicara en papel mi libro Ansiedad, la tercera parte de mi trilogía, donde escribo sobre ella, pero de momento sólo ha salido en digital. Por lo demás, he podido comprobar en estos años que a la gente le incomoda hablar de mi madre... Es como un tabú, algo que ya no sucede con otros familiares perdidos, como tíos o abuelos. Supongo que tendrán que pasar unos cuantos años más para estabilizar las cosas.